Los hábitos de la longevidad: 7 rutinas que pueden transformar tu vida

Escrito por Stannah

Mujer mayor disfruta de la vida y del café

«Los hábitos de vida saludables pueden aumentar la esperanza de vida en diez años o más».
Escuela de Salud Pública de Harvard

En su último sencillo, Mick Jagger, de los Rolling Stones, canta «Don’t get angry with me». Todo eso está muy bien, salvo por el destacable hecho de que Mick Jagger cumplió 80 años no hace mucho, la banda celebró sus seis décadas en la industria de la música el año pasado, con más de 80 álbumes y un sinnúmero de sencillos, y cuando vemos la ilimitada energía de Jagger durante un concierto de los Stones, nos preguntamos «¿de dónde saca esa energía?».

Es cierto que, en otra época, Mick Jagger era famoso por sus hábitos poco saludables. Pero en la segunda mitad de su vida se alejó de todo lo que fuera perjudicial para su bienestar. Siguió en pos de su pasión por la música, se convirtió en un activo filántropo, mantiene una dieta saludable y hace ejercicio regularmente.

Además de las elecciones personales de este extraordinario bisabuelo, ¿existen hábitos que puedan alargar nuestra vida y permitirnos disfrutar de este viaje el mayor tiempo posible?

¡La respuesta es sí!

Siete hábitos para que te sientas lo mejor posible

La investigación científica desmonta los mitos sobre el envejecimiento y demuestra que las personas que practican hábitos saludables a partir de los 50 años viven más de una década más que las que no practican ninguno de ellos. 

Echa un vistazo a estos siete hábitos que puedes adoptar hoy mismo para vivir una vida más larga y saludable.

1. Muévete lo máximo posible

Las personas más longevas del mundo tienen estilos de vida activos, incluso si no hacen ejercicio en el sentido tradicional. Se dedican a trabajos al aire libre, cuidan las plantas en sus jardines o huertos y dan paseos tranquilos. Estas actividades de intensidad moderada son una excelente manera de mantenerse en forma y saludables.

2. Dieta mediterránea: adóptala plenamente

Una dieta saludable, como la dieta mediterránea, incluye muchas frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras. Los suplementos también pueden ser beneficiosos, pero habla con tu médico antes de tomar ninguno.

3. Mantén un peso saludable

La obesidad es un factor de riesgo de muchas enfermedades, como los accidentes cerebrovasculares, la diabetes, el cáncer, etc. En lugar de restricciones drásticas, prueba el hara hachi bu, la regla de los habitantes de Okinawa en Japón: come hasta que estés lleno al 80 %.

4. Evita fumar

Fumar es una de las principales causas de muerte. Aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, cáncer y otras enfermedades. Si fumas, deja de hacerlo hoy mismo. Descubrirás que hasta la comida sabe mejor.

5. Limita el consumo de alcohol

La creencia popular de que el vino tinto es bueno para el corazón es un mito. Estudios científicos han demostrado que el alcohol puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca. Es mejor conseguir los antioxidantes de las frutas y verduras.

6. Duerme lo suficiente

Dormir bien mejora la concentración, la memoria y fortalece las conexiones neuronales asociadas con los procesos de aprendizaje. Además, durante la fase REM, el cerebro procesa las experiencias emocionales del día, lo que ayuda a estabilizar el estado de ánimo.

7. Alimenta tus relaciones

Sé amable, especialmente contigo mismo, y los que te rodean también se beneficiarán. Estudios realizados sobre las personas mayores que viven en las «zonas azules» revelan que los lazos familiares profundos les ayudan a vivir más tiempo al prevenir problemas de salud como la depresión crónica y el aislamiento social.

Del dicho al hecho…

El cuidado personal significa amarte a ti mismo y someterte a chequeos regulares en el médico. Hacer algunos pequeños cambios en tu rutina diaria también puede marcar una gran diferencia en tu bienestar físico y emocional. He aquí algunos consejos a tener en cuenta:

  • Empieza poco a poco y ve despacio. No intentes cambiarlo todo de golpe. Elige un hábito en el que concentrarte cada vez y añade otros a medida que te sientas cómodo.
  • Compártelo con un amigo. Tener a alguien con quien compartir tus éxitos hace que el viaje sea más agradable.
  • Sé amable contigo mismo. A menudo somos nuestros peores críticos. Recuerda celebrar tus progresos, sin importar lo pequeños que parezcan.

Querido lector, el cambio requiere esfuerzo, pero también lo requiere todo lo que vale la pena en la vida. ¡La buena noticia es que puedes comenzar hoy mismo, ya sea dando un paseo o asistiendo al próximo concierto de los Stones! Empieza despacio, pero empieza ahora.

Fuentes: